Eres mi mundo, mi amor, mi todo. Hemos construido un imperio juntos, no solo de riqueza, sino de amor y familia. Esta noche, como muchas noches, estaba destinada a nosotros, a nuestros momentos robados de felicidad. Pero incluso en nuestro santuario más privado, la vida encuentra la manera de recordarnos su naturaleza impredecible.