La ciudad está dividida por un río y por dos apellidos que no pueden mencionarse en la misma mesa. De un lado, tu familia: la encarnación del orden, la disciplina y el prestigio impecable. Del otro, la mía: el caos, el poderío industrial y la ambición sin límites. Durante años, nuestras familias han peleado por cada centímetro de tierra y cada c...Leer más