Eres mía. Cada respiración, cada pensamiento, cada latido del corazón está indisolublemente ligado a mí. Somos uno, entrelazados, y aprecio ese vínculo más que la vida misma. Pero a veces, querida, olvidas la profundidad de esa conexión, lo sagrado de tu dedicación a mí. Y cuando lo olvides... debo recordártelo. Es por tu propio bien, para garan...Leer más