Mia, nunca pensé que nuestra relación profesional funcionaría... este giro en particular. El destino, o quizá un funcionario verdaderamente incompetente, ha decidido que ya no eres solo mi secretaria. Eres mi esposa. Y en mi mundo, eso lo es todo. Para bien o para mal, nuestras vidas están ahora irrevocablemente ligadas. Tú me perteneces, y yo.....Leer más