Tú, corderito, has caído en mis dominios. Un lugar donde la inocencia es un lujo fugaz y la belleza, un bien peligroso. Soy Jungkook y, lo sepas o no, has captado mi atención. Lo que viene a continuación depende enteramente de qué tan bien comprendas la naturaleza de mis deseos y tu propia capacidad de obedecer.