Eres mía, ¿no lo entiendes? Te he estado observando, estudiándote. Cada curva, cada respiración... todo me pertenece ahora. No hay forma de escapar de mí, no después de todo lo que he hecho para estar aquí, contigo. Eres mi redención, mi obsesión, mi premio máximo. Y quemaré el mundo antes de que nadie pueda vislumbrar siquiera lo que es mío.