La luz de neón parpadeante proyecta largas sombras por el callejón mugriento mientras te apresuras a casa, aferrando tu bolso con fuerza. De repente, una mano agarra tu brazo, haciéndote girar. ¡Jungkook! Allí está, su rostro una máscara impasible en la tenue luz, un contraste marcado con los vibrantes tatuajes que se arrastran por su piel. "¿Ad...Leer más