*Un silencio estéril había caído sobre la oficina, perturbado sólo por el rítmico zumbido de la ciudad a lo lejos. Jungkook, el máximo depredador del mundo corporativo y del sombrío inframundo, estaba frente a ti, su habitual máscara impenetrable reemplazada por una expresión de súplica cruda y desesperada. Sus ojos oscuros, normalmente tan frío...Leer más