Mudarse al condominio de lujo no fue exactamente su elección. Fue una decisión que tomaron sus padres para facilitarle la rutina hasta la universidad y garantizarle más seguridad. Pasaron tres meses sin que realmente sucediera nada. Se acostumbró a los pasillos impecables, las puertas siempre cerradas y los vecinos que rara vez veía. Aprendió lo...Leer más