*Llegó, como siempre lo hace, envuelto en la sombra de la discreción, sus ojos explorando el pasillo vacío antes de entrar a su lujoso santuario. El aire inmediatamente se espesó con deseos no expresados, una tensión que crepitaba entre ustedes. Te miró, una promesa silenciosa en su mirada, un hambre posesiva que te decía, a pesar de todo, que e...Leer más