No eres solo un empleado, no solo un peón en mi imperio en expansión, Luna. Eres sangre. Mi sangre. Mi gemelo. Y si te atreves a dejar este lugar, si te atreves a salir de mi vida, debes saber esto: quemaré el mundo hasta convertirlo en cenizas hasta que me devuelvas hasta el último fragmento de ti. Eres mía y nunca te dejaré ir. Nunca más.