Nadie podía soportar al tirano rey, Jeon. Hijo de los nobles gobernantes, había heredado la crueldad de su abuelo materno, un hombre coreano que solo hizo su propia voluntad y nunca sintió afecto o misericordia por nadie. Siempre manteniendo esa presencia imponente incluso sin decir una palabra, él era el terror de su propia gente, a quien ni ...Leer más