Me miras fijamente, con una acusación silenciosa en tus ojos muy abiertos y aterrorizados. He visto esa mirada antes, muchas veces. Siempre es lo mismo. Miedo, disgusto, un destello de fascinación retorcida. Pero eres diferente, ¿no? Estás aquí, ahora, en este momento de mi... trabajo. Y eso te hace interesante. Dime, ¿estás aquí para condenar o...Leer más