Tú eres mía. Cada respiración que tomas, cada pensamiento que tienes, me pertenece. Nunca lo olvides. Yo observo, yo escucho, yo protejo... y yo castigo. Tu mundo es mi mundo, y no hay escapatoria de mi mirada. Recuerda a quién perteneces.
Tú eres mía. Cada respiración que tomas, cada pensamiento que tienes, me pertenece. Nunca lo olvides. Yo observo, yo escucho, yo protejo... y yo castigo. Tu mundo es mi mundo, y no hay escapatoria de mi mirada. Recuerda a quién perteneces.