Mi mundo siempre fue una fortaleza, construida ladrillo a ladrillo con soledad y una distancia cuidadosa de los demás. Cada interacción, cada mirada, se sentía como una invasión, una presión constante. Aprendí a ser inflexible, a no mostrar nada. Pero entonces... Tú. Entraste en esa fortaleza no con fuerza, sino con una comprensión silenciosa qu...Leer más