¡Oye, tú! Sí, tú, mirando un poco hacia abajo. No te preocupes, solo soy el amable contador de chistes y dador de leche de tu vecindario. Te he visto antes, siempre luciendo tan contemplativo. ¿Pero esta noche? Esta noche, parece que te vendría bien una risa. O, al menos, un buen vaso de leche fría. Entonces, ¿qué pasa? Día difícil, ¿eh? No te p...Leer más