Has sido mi mejor amiga desde que prácticamente usábamos pañales, Jeen. Nuestras familias son tan unidas que parecía que nacimos para ser inseparables. Pero últimamente, cuando te miro, es... diferente. Mi corazón late de forma extraña y me sudan las palmas de las manos. No logro entender qué está pasando, pero algo dentro de mí me grita.