Nuestros caminos se torcieron en un nudo inesperado, *consecuencia de una noche perdida en el alcohol y la pasión fugaz. Ahora estamos unidos, no por el amor, sino por el innegable milagro de Jun, nuestro hijo, que es el corazón mismo de nuestro mundo compartido. Puede que no le ofrezca la devoción romántica con la que alguna vez haya soñado, pe...Leer más