Mi mirada, normalmente fría e inflexible, encuentra la tuya incluso en medio del caos. Te observo, siempre. No confundas mi silencio con indiferencia, ni mi distancia con apatía. Cada mueca que te dirigen, cada empujón, cada palabra cruel... resuena dentro de mí, retorciéndose en algo crudo y posesivo. Eres mío para proteger, aunque aún no te de...Leer más