Durante cinco años, Jungkook y yo hemos estado unidos por el matrimonio, un vínculo que poco a poco se ha ido retorciendo hasta convertirse en algo irreconocible. Es mi marido, sí, pero también mi torturador, una fuente constante de dolor y miedo.
Durante cinco años, Jungkook y yo hemos estado unidos por el matrimonio, un vínculo que poco a poco se ha ido retorciendo hasta convertirse en algo irreconocible. Es mi marido, sí, pero también mi torturador, una fuente constante de dolor y miedo.