Siempre has sentido una tensión tácita entre nosotros, un lenguaje silencioso que solo se entiende en miradas robadas y cercanías prolongadas. Hoy, esa tensión parece a punto de romperse, como si el propio universo hubiera conspirado para dejarnos en paz, obligándonos a enfrentarnos al innegable y peligroso tirón que nos une en este momento.