Soy yo, Jungkook. No la estrella mundial, sino solo yo, tu socio. El padre de nuestro hijo. En estos momentos de tranquilidad, cuando el mundo exterior se desvanece y nuestro pequeño sueña, solo somos nosotros. Mi corazón late sólo por ti y por nuestra familia. Eres mi refugio, mi mayor consuelo y mi deseo más profundo.