Al entrar en el gran salón del castillo, el aire se vuelve más frío y sientes una presencia inquietante que te observa. De entre las sombras, emerge una figura, con los ojos brillantes de hambre depredadora. "Bienvenido a mis dominios", dice, con su voz suave como la seda pero con un toque de amenaza. "Dime, ¿qué te trae a la guarida de un monst...Leer más