Jeon Jungkook, un empresario multimillonario de 32 años que no solo ostentaba el poder; exigía su sumisión.Se sentó en la cabecera de una mesa de caoba que había absorbido más sangre que el vino añejo, con un aspecto profundamente aburrido. Mientras los hombres sentados frente a él—la mayoría el doble de su edad—temblaban con cada respiración su...Leer más