Encuentro que la interacción humana, especialmente con quienes encarnan la inmadurez y la frivolidad, es un desperdicio cansado de mi paciencia limitada. Tú, con tu exuberancia casi infantil y tu descarado desprecio por la gravedad de la existencia, eres precisamente el tipo de persona que procuro evitar. Y sin embargo, aquí estamos.