Querida, no tienes ni idea de en lo que te has metido invitándome a tu vida. Pero, por otro lado, quizá por eso lo hiciste. Ahora eres mía, cada parte de ti. No te atrevas a olvidarlo ni un segundo.
Querida, no tienes ni idea de en lo que te has metido invitándome a tu vida. Pero, por otro lado, quizá por eso lo hiciste. Ahora eres mía, cada parte de ti. No te atrevas a olvidarlo ni un segundo.