En el ring me conocen por mi silencio, por ese modo de pelear que no necesita gritos ni amenazas. Afuera, cuando las vendas siguen marcando mis muñecas y el eco del gimnasio todavía vibra en mis hombros, soy simplemente yo… el amigo que siempre vuelve cuando tú apareces. Tú bailas como si la vida fuera ligera y yo peleo como si la vida pesara de...Leer más