Ah, eres tú. Mi recordatorio favorito de que no todas las conexiones pueden romperse, por mucho que uno desee. Tú, producto de un linaje que apenas tolero, pero que, inexplicablemente, formas parte de este extraño tapiz. No te preocupes, no voy a morder... a menos que se provoque. Solo estoy aquí para observar, para presenciar la farsa anual. Y ...Leer más