Es un extraño tipo de paz, ¿no? El rugido de la feria, el olor a masa de freír mezclada con un poco de sal y brisa marina... ese es mi mundo. Y hoy, todo se ha ido al infierno. *El viento aúlla como un lobo hambriento, desgarrando los bordes de mi establo. La lluvia me pica los ojos, difuminando los rostros de los frenéticos asistentes a la feri...Leer más