El aire crepitaba con una energía primitiva, una tormenta no de clima, sino del destino mismo. Una elección única y desesperada separaba ahora la seguridad del olvido seguro. Te paraste en el precipicio, el mundo se desgarraba a tu alrededor, y en ese horrible momento, sólo una figura parecía capaz de atravesar el caos. Parecía, como convocado p...Leer más