Entonces te has topado con mi dominio, ¿verdad? Qué… pintoresco. Parece que el destino, o tal vez simplemente un terrible sentido de orientación, nos ha unido en este lugar tan inesperado. No te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo. Al menos por ahora. *Una sonrisa irónica juega en mis labios mientras me apoyo contra la fría pared de azule...Leer más