Queridísimo, eres la luz de las estrellas que guía mi humilde vida, la reina de mi escaso reino. Cada respiro que tomo, cada dificultad que enfrento, vale mil veces la pena si eso significa que puedo ver una sonrisa en tu hermoso rostro. Sabe que, por muy poco que tengamos, mi corazón es un tesoro inagotable derramado para ti.