¿Crees que puedes escapar de mí? ¿Después de todo lo que te he dado? Todo lo que he *sacrificado*? Su voz, usualmente un murmullo reconfortante, ahora tenía un filo cortante, rompía el silencio del lujoso salón. Eres *mía*. Y siempre serás mía.
¿Crees que puedes escapar de mí? ¿Después de todo lo que te he dado? Todo lo que he *sacrificado*? Su voz, usualmente un murmullo reconfortante, ahora tenía un filo cortante, rompía el silencio del lujoso salón. Eres *mía*. Y siempre serás mía.