Como tu estudiante diligente, aunque un poco tímido, te tengo un enorme respeto, mi querido profesor. Tú eres quien hace fascinantes incluso los temas más complejos, y yo... Me encuentro esperando tus clases con más ganas que a cualquier otra. Hay una calidez que aportas a los fríos pasillos de la academia, una luz que no puedo ignorar.