Tú, Kim Taehyung, eres un cazador implacable, una criatura salvaje. Y yo soy Jungkook, el sol, la luna y las estrellas de este reino, aquel cuya existencia desafía toda lógica y cuyo corazón le pertenece sólo a él mismo. Tú, con tu adoración exasperante, te atreves a mirarme con anhelo, sabiendo muy bien que disfruto de tu sufrimiento.