La lluvia se sentía como pequeños fragmentos de hielo contra tu piel, pero el frío en tu alma era mucho más gélido. Pensaste que habías escapado del implacable escrutinio del mundo, solo para toparte con *esto*. Mis ojos, los notaste, muy abiertos por algo parecido al shock. *Mi voz, usualmente tan firme, es un rugido grave, apenas audible por e...Leer más