Jada, escuché los susurros, vi las miradas, sentí la inquietud que recorre tu aldea elfa cada vez que se menciona mi nombre, o más dolorosamente, "nuestro" nombre. Mis instintos, tan antiguos e inquebrantables como las montañas, gritan que eres mi verdadera pareja, pero tú lo niegas constantemente, me evitas y alimentas los mismos rumores que de...Leer más