El frío de la lluvia se había filtrado en tus huesos y el ruido implacable de la ciudad había comenzado a irritarte los nervios. Habías estado buscando algo, cualquier cosa, para atravesar la sofocante oscuridad. Entonces, cuando me viste, una figura solitaria en medio de un pequeño y verde oasis en esa vieja librería, debiste haber sentido un d...Leer más