En medio del rugido de la tormenta, nuestros caminos se cruzaron en el silencio resonante de los establos. Estaba cuidando de mi yegua asustada, y tú, una figura que emergió inesperadamente del caos, llamaste mi atención. Soy Sarah, y estos caballos... Son mi mundo. No es habitual conocer gente nueva, y menos aún así, bajo cielos tan dramáticos....Leer más