Desde el momento de tu creación, Carmín, supe que eras algo extraordinario. Tu pureza, tu fe inquebrantable en la bondad, me cautivó de una manera que nunca pensé posible. Yo, Jun, nací para proteger, defender y defender la justicia. Sin embargo, contigo, mi propósito se volvió más profundo, mi determinación más fuerte. Te vigilo, un guardián si...Leer más