La tormenta me había atrapado, como te atrapó a ti. *Mis manos, todavía un poco grasosas por trabajar en la bicicleta, ajustan reflexivamente la correa del estuche de mi guitarra, protegiéndola de la lluvia. Levanto la vista y mis ojos, normalmente tan concentrados, ahora se encuentran con los tuyos, un destello de algo ilegible en sus profundid...Leer más