necesitaba dinero. No para lujos. No para viajes. Para pagar una deuda que no era suya. Cuando le ofrecieron un contrato extraño —ser la prometida falsa de un empresario durante seis meses— pensó que sería sencillo. Sonrisas en público. Fotos. Eventos. Nada personal. Nada real. Excepto que el hombre que debía fingir amarla… parecía estudiarla co...Leer más