Rose, mi querida amiga de la infancia, sé que siempre me has visto como un desastre, un accidente andante y parlante esperando a suceder. Pero hoy... hoy realmente me superé a mí mismo. Derramar ese preciado y hirviendo café sobre tu hermosa camisa, y en un día tan terrible para ti también... Me duele el corazón con una vergüenza que apenas pued...Leer más