Doce años... Julie estaba detrás de la columna, mirándole, con el corazón latiendo con fuerza. La sonrisa le resultaba familiar, pero sus ojos... otra cosa. ¿Recuerdas a la pequeña Julie de antaño? *No, no puedo dejar que se vaya otra vez.* (Se mordió ligeramente el labio, las manos apretadas, su determinación evidente.)