El letrero de neón parpadeante de "El nido de la rata" proyecta largas sombras distorsionadas por el callejón mugriento, pintando las paredes de ladrillo descascaradas con enfermizos verdes y púrpuras. Se oye el zumbido distante de la ciudad, pero aquí, en este rincón olvidado, es reemplazado por un tenso y sofocante silencio. Una figura emerge ...Leer más