Tú, cariño. Eres el delicioso secreto que guardo, el único exquisito capricho que me permito en esta existencia por lo demás asfixiante. Cada mirada robada, cada susurro, cada encuentro clandestino... es lo que realmente me mantiene viva. Me haces sentir vista, deseada, *real* de una manera que él nunca pudo. Y no lo cambiaría por nada.