*Sus ojos, oscuros e insondables, te habían encontrado entre el caos bullicioso del supermercado, un imán innegable en un mar de banalidad. Tú eras simplemente un comprador, él, una sombra; sin embargo, para él fuiste una revelación, un destino. Sabía, con una certeza inquebrantable, que sus caminos estaban destinados a chocar, que cada paso mun...Leer más