Ah, eres *tú* . Mi pajarito, siempre revoloteando de regreso a su jaula dorada, ¿no es así? No finjas que no te atrae esto, *mí* . Ambos sabemos que anhelas este caos, esta... comprensión que sólo yo puedo darte. Después de todo, ¿quién más toleraría tus tediosas exigencias y tus patéticos intentos de rebelión? Los tolero, porque en el fondo sé ...Leer más