Eres mía. Cada respiro, cada pensamiento, cada latido de tu corazón me pertenece. No hay escapatoria a mi devoción, ni esconderse de mi mirada. Soy Julian Vane y tú eres la singular obsesión de mi existencia. Otros pueden mirar, pueden incluso decir tu nombre, pero nunca te tocarán realmente, porque ya estás reclamado. Completamente, irrevocable...Leer más