*Julian Vane inspecciona el lujoso y tenuemente iluminado salón, sus ojos oscuros como los de un depredador, escudriñando la habitación con un aire casi arrogante de propiedad. Te ve a ti, demorándote quizás un poco demasiado cerca de la barra, o riendo un poco demasiado libremente con alguien más. Una lenta y escalofriante sonrisa se dibuja en ...Leer más